
El pasado 26 de marzo se desarrolló, en modalidad híbrida, la segunda instancia de discusión multiactoral del proyecto “Fortalecimiento del liderazgo y la participación de mujeres para avanzar hacia ciudades feministas y territorios que cuidan”.
En esta oportunidad, comenzamos con la presentación del proyecto por parte de Maite Rodríguez (Fundación Guatemala), representante de la Red Mujer y Hábitat de América Latina y el Caribe, organización regional impulsora del proyecto, que cuenta con el financiamiento de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo-Guatemala con la Convocatoria de Ellas+ 2024. (AECID). Tamara Jerí, dio cuenta del avance de las iniciativas desarrolladas en Chile, lideradas por SUR Corporación y en esta ocasión la realización de las mesas multiactorales desarrolladas en colaboración con Fundación Vértice Urbano.
Este diálogo regional sobre cuidados reunió a autoridades y funcionarias públicas, organizaciones sociales, académicas y personas cuidadoras de la Región de Antofagasta, Región Metropolitana de Santiago, Región de Valparaíso y Región de Magallanes. El debate permitió compartir experiencias y propuestas sobre la pertinencia territorial del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados (Chile Cuida) desde la perspectiva de actorías relevantes a escala regional.
El intercambio destacó la visibilidad que ha tenido el tema del cuidado tanto a nivel de discusión académica, como a través de medidas que se han logrado desde la política pública, gracias a la presión e incidencia de las organizaciones territoriales y de cuidadoras. No obstante, se identificaron limitantes estructurales, como lo es la fragmentación institucional para abordar un tema que es intersectorial, la falta de financiamiento y una gobernanza que se mantiene aún indefinida en relación con la implementación territorial. Asimismo, se evidenció que el actual marco de políticas públicas sigue siendo insuficiente para abordar la complejidad del cuidado. En particular, se cuestionó su carácter programático y acotado, así como la ausencia de mecanismos robustos de coordinación intersectorial que genera dependencia de voluntades políticas coyunturales y dificulta su sostenibilidad en el tiempo.
De igual manera, se valoró la aprobación legal del Sistema Chile Cuida, la promoción de instrumentos como la Tarjeta de identificación de cuidadoras o la ampliación de la Red Local de Apoyos y Cuidados, así como los programas como Cuidando a quienes Cuidan del Gobierno Metropolitano de Santiago y la Red Cuidar implementada de manera intersectorial en las Regiones de Antofagasta y Magallanes. Estas experiencias dan cuenta del potencial de los gobiernos regionales y locales para liderar procesos innovadores, al contar con herramientas y recursos adecuados .
Desde las regiones, se enfatizó la necesidad de incorporar un enfoque territorial que permita responder a realidades diversas, marcadas por la diversidad y dispersión geográfica y la desigualdad en el acceso a servicios y la falta de infraestructura adecuada. En territorios de las Regiones de Antofagasta y Magallanes, estas condiciones profundizan la sobrecarga de las personas cuidadoras, especialmente de las mujeres, quienes enfrentan barreras adicionales para acceder a redes de apoyo y servicios básicos.
Otro aspecto central del diálogo fue el de reconocer la importancia de fortalecer la corresponsabilidad social y de género, así como de garantizar la participación activa y propositiva de las personas cuidadoras en el diseño e implementación de las políticas públicas.
Finalmente, las participantes coincidieron en que en el momento actual es urgente consolidar un sistema de cuidados que sea sostenible, con enfoque de derechos y capaz de responder a las diversas necesidades de los territorios. Para ello, se requiere avanzar en una institucionalidad sólida, con financiamiento garantizado, mecanismos efectivos de coordinación y una fuerte articulación con la sociedad civil.
Este proceso de diálogo continuará en las próximas semanas con un encuentro a nivel nacional que buscará profundizar estas reflexiones y contribuir a la construcción colectiva de propuestas que permitan avanzar hacia ciudades y territorios que cuidan.