{"id":3008,"date":"2004-04-30T00:00:00","date_gmt":"2004-04-30T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/2019.sitiosur.cl\/lanzamiento-libro-ferias-libres-de-gabriel-salazar"},"modified":"2004-04-30T00:00:00","modified_gmt":"2004-04-30T00:00:00","slug":"lanzamiento-libro-ferias-libres-de-gabriel-salazar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/2004\/04\/30\/lanzamiento-libro-ferias-libres-de-gabriel-salazar\/","title":{"rendered":"Lanzamiento libro: \u00abFerias libres, \u00abde Gabriel Salazar"},"content":{"rendered":"<p>Las ferias libres de hoy &mdash;esos espacios de comercio que semanalmente irrumpen ordenadamente en las calles de la ciudad&mdash; son tambi&eacute;n, como los rayados en los muros o las viviendas erigidas m&aacute;s all&aacute; de las pol&iacute;ticas, gestos residuales de soberan&iacute;a popular. As&iacute; las muestra Gabriel Salazar, y su mirada es tambi&eacute;n un gesto subversivo. Despu&eacute;s de leer su texto, si uno recorre la ciudad, empieza a ver que los personajes que antes aparec&iacute;an como aisladas an&eacute;cdotas, son en verdad muchedumbre articulada. Una muchedumbre cuyas huellas se pueden encontrar no s&oacute;lo en veredas, esquinas y explanadas, sino en la historia misma de la ciudad capitalista occidental. He visto en internet, por ejemplo, que las ferias libres, con el mismo nombre, no s&oacute;lo existen en muchos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica latina, sino que se puede seguir sus rastros en los decretos reales de las ferias de las ciudades espa&ntilde;olas y, en las cercan&iacute;as del siglo doce, por los mercados libres de las ciudades de Europa central. Todo esto se agolpa en los ojos cuando uno mira, ya no s&oacute;lo a los feriantes, sino a vendedores ambulantes, cuidadores de autos, malabaristas en los sem&aacute;foros, cantantes de micro, actores callejeros, fot&oacute;grafos de plaza, vendedores de superocho, limpiadores de parabrisas, cartoneros, los &uacute;ltimos organilleros y chinchineros que van quedando, las estatuas vivas y los m&uacute;sicos en las esquinas, siempre ah&iacute;, arregl&aacute;ndose la vida en los m&aacute;rgenes de la econom&iacute;a de la ciudad. Lo que vemos en esa muchedumbre es un proyecto de supervivencia popular que necesita de la ciudad, y que se apropia de lugares de ellas. En palabras de Salazar, no es &ldquo;la soberan&iacute;a en s&iacute;, ni la raz&oacute;n pol&iacute;tica o hist&oacute;rica en s&iacute; la que lleva a los &lsquo;regatones&rsquo; a inundar como una avalancha el espacio p&uacute;blico y las bases del gran comercio global, sino, simplemente, la pobreza. Pero no la pobreza como conjunto de carencias, d&eacute;ficit y necesidades, sino como permanente iniciativa social creadora y soberan&iacute;a residual potenciada al m&aacute;ximo&rdquo;. Llegamos, as&iacute;, al punto central del argumento de Salazar: lo importante que es, para los pobres, el espacio p&uacute;blico (lo p&uacute;blico) de la ciudad. Weber, en The City, cuenta que al final del medievo, en Europa central comenz&oacute; a aparecer en las puertas de las ciudades un letrero que dec&iacute;a: &ldquo;El aire de la ciudad te hace libre&rdquo;. Salazar dice: &ldquo;&hellip;&lsquo;la pobreza&rsquo; fue capaz de generar su propio espacio p&uacute;blico, el cual, al menos en lo que se refiere al comercio de los elementos b&aacute;sicos y m&iacute;nimos para la subsistencia cotidiana, control&oacute; soberanamente ella misma, tanto en terreno propio como en territorio ajeno&rdquo;. Controlar una parte del espacio p&uacute;blico, sin embargo, no es un regalo. Como hace ver Salcedo,* el espacio p&uacute;blico en la ciudad es un terreno siempre en disputa. No hay un espacio p&uacute;blico &ldquo;m&iacute;tico&rdquo;, sino lugares de cuyo uso se apropian algunos actores sociales, expropiando a otros. Pero mientras unos controlan, otros compiten por ese control, o lo resisten. De esto trata la historia del comercio &lsquo;regat&oacute;n&rsquo; en la ciudad de Santiago. Como dice Salazar, es &ldquo;una guerrilla c&iacute;vica que el comercio informal ha mantenido por siglos con el sistema central&rdquo;, a lo largo de m&aacute;s de trescientos a&ntilde;os, en una l&oacute;gica de poder que c&iacute;clicamente transita entre la aceptaci&oacute;n y represi&oacute;n del otro. Mirando este libro desde la discusi&oacute;n que Salcedo hace del espacio p&uacute;blico, nos encontramos con un relato entre la microf&iacute;sica del poder (Foucault) y la microf&iacute;sica de la resistencia (De Certau). Nunca la autoridad ha cejado en sus intentos de vigilar y castigar, normar y cercar al comercio informal; y &eacute;ste nunca ha dejado de resistir e insistir, &ldquo;alterando alterando los sentidos y usos espaciales&rdquo;. Lo hace &ldquo;sin constituir discursos totalizantes&rdquo; (como dir&iacute;a Salcedo), o (como dice Salazar) &ldquo;sin proyecci&oacute;n pol&iacute;tica ni revolucionaria&rdquo;, pero como residuo de soberan&iacute;a popular que quiz&aacute; constituye &ldquo;la matriz vital de los nuevos movimientos sociales&rdquo;. Quiz&aacute;, entonces, el gesto con que el vendedor callejero despliega cada d&iacute;a en la vereda el pa&ntilde;o sobre el cual coloca sus mercanc&iacute;as, subvierte en muchos sentidos el orden que lo expulsa. D&iacute;a tras d&iacute;a regresa, est&aacute; ah&iacute; y vuelve a estar, en el margen de la econom&iacute;a urbana. Hay algo en &eacute;l de Fast Eddie, el buscavidas, una vez m&aacute;s ante la mesa de pool: &ldquo;&iexcl;Estoy de vuelta!&rdquo;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las ferias libres de hoy &mdash;esos espacios de comercio que semanalmente irrumpen ordenadamente<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5690,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,7],"tags":[],"class_list":["post-3008","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actividades","category-sur"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3008","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3008"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3008\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3008"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3008"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3008"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}