{"id":3596,"date":"2005-08-14T00:00:00","date_gmt":"2005-08-14T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/2019.sitiosur.cl\/la-nacion-domingo-los-problemas-de-la-vivienda-social-en-chile-casas-de-juguete-por-jimmy-alexis"},"modified":"2005-08-14T00:00:00","modified_gmt":"2005-08-14T00:00:00","slug":"la-nacion-domingo-los-problemas-de-la-vivienda-social-en-chile-casas-de-juguete-por-jimmy-alexis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/2005\/08\/14\/la-nacion-domingo-los-problemas-de-la-vivienda-social-en-chile-casas-de-juguete-por-jimmy-alexis\/","title":{"rendered":"La Naci\u00f3n Domingo: \u00abLos problemas de la vivienda social en Chile. Casas de juguete\u00bb, por Jimmy Alexis"},"content":{"rendered":"<p><font size=\"1\"><strong>Los problemas de la vivienda social en Chile. Casas de juguete<\/p>\n<p><\/strong><\/font><font size=\"1\"><em>Aunque<br \/>\nm\u00e1s vale tener una casa chica que vivir allegado o en la calle, para<br \/>\ncientos de chilenos no es ninguna gracia que su hogar se llueva, tenga<br \/>\nproblemas estructurales y que hasta el vecino escuche cada vez que va<br \/>\nal ba\u00f1o. El libro \u201cLos con techo&#8230;\u201d desnuda las p\u00e9simas condiciones en<br \/>\nque vive casi un mill\u00f3n de personas en las viviendas sociales.<\/em> <\/p>\n<p><\/font><font size=\"1\">Naci\u00f3n Domingo<br \/>Jimmy Alexis Quintana<\/p>\n<p><\/font><font size=\"1\">Tras<br \/>\na\u00f1os de arrendar y vivir en campamentos, el a\u00f1o 2001 Yolanda Parada,<br \/>\npresidenta de los vecinos de la Villa el Resbal\u00f3n en Cerro Navia,<br \/>\nrecibi\u00f3 con una desbordante alegr\u00eda la noticia. Luego de cuatro<br \/>\npostulaciones hab\u00eda sido beneficiada con un departamento del Serviu.<br \/>\n\u201cFue el logro m\u00e1s importante de mi vida, por eso quiero darle las<br \/>\ngracias al Gobierno por mi departamento, aunque sea chico\u201d. <br \/><\/font><font size=\"1\"><br \/>Tras<br \/>\nun mes de vivir en su nuevo hogar de 42 metros cuadrados, la se\u00f1ora<br \/>\nYolanda se empez\u00f3 a dar cuenta de que su casa no era ni tan linda ni<br \/>\ntan c\u00f3moda como ella deseaba: \u201cTodo era chico, no hab\u00eda espacio. Tuve<br \/>\nque deshacerme del living y muchos otros muebles, porque simplemente no<br \/>\ncab\u00edan\u201d.<\/p>\n<p>El primer nivel de su casa re\u00fane tres muebles pegados a<br \/>\nla pared, un comedor, un sill\u00f3n, una escalera y unas plantas. Nada m\u00e1s.<br \/>\nPero ha tenido que acostumbrarse. Yolanda tiene 66 a\u00f1os, vive junto a<br \/>\nsu pareja con un ingreso mensual menor a 75 mil pesos. Pese a ello, nos<br \/>\nrecibe en su hogar con toda la amabilidad del mundo, nos ofrece un<br \/>\ndelicioso caf\u00e9, e insiste en que nos sirvamos unos contundentes panes<br \/>\ncon mortadela. La casa es chica -con siete personas dentro est\u00e1 llena-,<br \/>\npero el coraz\u00f3n es grande. Estos son los problemas que trata el libro<br \/>\n\u201cLos con techo: un desaf\u00edo para la pol\u00edtica de vivienda social\u201d,<br \/>\npublicado por Sur y editado por los arquitectos Alfredo Rodr\u00edguez y Ana<br \/>\nSugranyes, secretaria general de la ONG Habitat International Coalition<br \/>\n(HIC).<\/p>\n<p><\/font><font size=\"1\">NICHOS HABITABLES<br \/>Seg\u00fan los<br \/>\neditores, si hace 20 a\u00f1os el problema al que respond\u00edan las pol\u00edticas<br \/>\nde vivienda social era el de las familias \u201csin techo\u201d, hoy el problema<br \/>\nde la vivienda ha cambiado y radica en las familias \u201ccon techo\u201d, ya que<br \/>\nlas estrategias habitacionales de las \u00faltimas d\u00e9cadas han sido<br \/>\ndeficientes en cuanto al tama\u00f1o y calidad, y no han tenido un criterio<br \/>\nurban\u00edstico, arquitect\u00f3nico o de dise\u00f1o, lo que finalmente ha<br \/>\ndesembocado en que estas viviendas no satisfacen las necesidades para<br \/>\nla vida digna de las familias. <\/p>\n<p><\/font><font size=\"1\">\u201cHubo una<br \/>\nconstrucci\u00f3n masiva de viviendas sociales en los \u201990, que era<br \/>\nnecesaria; el problema es que esa pol\u00edtica ha sido permanente y no se<br \/>\nhan monitoreado sus efectos: no se sabe qu\u00e9 pasa con la vida de estas<br \/>\npersonas social, econ\u00f3mica y culturalmente, si est\u00e1n c\u00f3modas, y los<br \/>\nefectos que traen para la ciudad estas construcciones masivas\u201d. Adem\u00e1s,<br \/>\nRodr\u00edguez se\u00f1ala que, al acceder a un techo, estas personas dejan de<br \/>\nser pobres por definici\u00f3n, pese a que en realidad lo siguen siendo, \u201cy<br \/>\nya no pueden acceder a la red de beneficios sociales, que es lo que les<br \/>\nha permitido subsistir\u201d. <\/p>\n<p><\/font><font size=\"1\">Los estudios de<br \/>\nla Corporaci\u00f3n Sur apuntan a que si bien durante el actual Gobierno las<br \/>\ndimensiones de las viviendas han crecido de 36 a 40 metros cuadrados en<br \/>\npromedio, a\u00fan se mantienen las condiciones de hacinamiento con 4,5<br \/>\nhabitantes promedio por vivienda, lo cual trae graves efectos<br \/>\nsicol\u00f3gicos: \u201cLa satisfacci\u00f3n por la tan anhelada casa propia se<br \/>\ndesvanece durante los dos o tres primeros a\u00f1os de morar en la vivienda.<br \/>\nEl 64,5% de los usuarios quieren irse, mientras el 90% siente miedo y<br \/>\nverg\u00fcenza de su barrio. Adem\u00e1s, el emplazamiento de poblaciones con<br \/>\nviviendas sociales coincide con las zonas que concentran la mayor tasa<br \/>\nde denuncias de violencia intrafamiliar\u201d.<\/p>\n<p><\/font><font size=\"1\">Para<br \/>\nRodr\u00edguez, el fen\u00f3meno de la violencia intrafamiliar, si bien tiene que<br \/>\nver con el poco espacio de las viviendas, mayor es la influencia del<br \/>\ncontexto en que se encuentran. \u201cEn pa\u00edses como Dinamarca, las viviendas<br \/>\nsociales son de un tama\u00f1o similar a las nuestras, pero hay una<br \/>\npreocupaci\u00f3n por la calidad de vida, hay hermosos jardines, guarder\u00edas<br \/>\npara los ni\u00f1os, y hasta un peque\u00f1o hotel para las visitas que no caben<br \/>\nen las casas\u201d. El arquitecto agrega que tras 20 a\u00f1os, a\u00fan las viviendas<br \/>\nno se dise\u00f1an para poder ser ampliadas con el tiempo: \u201cEs algo<br \/>\nrealmente est\u00fapido, porque todas las familias crecen. Adem\u00e1s, es<br \/>\ndeprimente la falta de dise\u00f1o, imaginaci\u00f3n, tecnolog\u00eda; en fin,<br \/>\npreocupaci\u00f3n por quienes viven all\u00ed\u201d. <\/p>\n<p><\/font><font size=\"1\">ES LO QUE HAY<br \/>Seg\u00fan<br \/>\ndatos aparecidos en \u201cLos con techo&#8230;\u201d, el 90% de los residentes de<br \/>\nviviendas sociales han realizado alguna obra de mantenimiento, con sus<br \/>\npropios recursos, \u201ccomo instalaci\u00f3n de rejas -que muestra la<br \/>\npreocupaci\u00f3n por la violencia en el barrio-, pintura y cambios mayores,<br \/>\ncomo el piso, que muestra el proceso de deterioro de los inmuebles\u201d.<br \/>\nAdem\u00e1s, el 40% de los residentes invierten en ampliaciones de sus<br \/>\nviviendas, con un promedio de 16,5 metros cuadrados.<\/p>\n<p><\/font><font size=\"1\">Justamente<br \/>\nel tema de las ampliaciones -que en el fondo son una manifestaci\u00f3n de<br \/>\nla precariedad de las viviendas- se transforma en un \u201cc\u00edrculo vicioso\u201d,<br \/>\nseg\u00fan el presidente del Colegio de Arquitectos, Juan Sabbagh, \u201cporque<br \/>\nson ilegales, pero se hacen igual, pues la vivienda no es capaz de<br \/>\nacoger las necesidades de las familias, y tambi\u00e9n son un peligro desde<br \/>\nel punto de vista t\u00e9cnico: no siempre est\u00e1n hechas por profesionales, y<br \/>\nnadie asegura que puedan resistir un sismo\u201d. El arquitecto explica que,<br \/>\nen el fondo, los residentes arreglan lo que pueden, siempre<br \/>\nconform\u00e1ndose con lo que hay. <\/p>\n<p><\/font><font size=\"1\">Y hablando<br \/>\nde lo que no hay, Sabbagh critica la falta de espacios p\u00fablicos<br \/>\nadecuados en estos conjuntos de viviendas. \u201cSe necesita un espacio de<br \/>\nencuentro para las personas, donde haya vida comunitaria, se genere<br \/>\ncultura, pertenencia e integraci\u00f3n social\u201d. Muy por el contrario,<br \/>\nexplica el arquitecto, cuando existen estos espacios, su mal dise\u00f1o y<br \/>\nfalta de iluminaci\u00f3n, entre otras cosas, los transforman en un foco de<br \/>\ndeterioro, \u201cse tornan en espacios abandonados, focos de basura y<br \/>\nenfermedades, donde deambulan los perros vagos, favoreciendo la<br \/>\ndelincuencia y la drogadicci\u00f3n. Ya se construy\u00f3 una cifra importante de<br \/>\nviviendas. Y el terremoto del norte y los temporales nos han mostrado<br \/>\nque el problema es la calidad y la habitabilidad. Estamos en un punto<br \/>\nde inflexi\u00f3n entre los sectores que se han desarrollado y los que no, y<br \/>\n\u00e9ste es el que hay que impulsar\u201d. <\/p>\n<p><\/font><font size=\"1\">EL VATER DEL VECINO<br \/>El<br \/>\ntema de la vivienda social siempre est\u00e1 asociado a la pobreza, y esto<br \/>\nlo sabe bien la se\u00f1ora Clara Garrido, que tambi\u00e9n vive en la Villa<br \/>\nNueva Resbal\u00f3n. A sus 48 a\u00f1os agradece que de su grupo familiar<br \/>\noriginal de cinco personas vayan quedando dos, \u201cporque la situaci\u00f3n<br \/>\necon\u00f3mica est\u00e1 muy mala. Mi esposo trabaja como obrero de la<br \/>\nconstrucci\u00f3n por el sueldo m\u00ednimo (alrededor de 127 mil pesos), y<br \/>\ncuando se acabe la obra quedar\u00e1 cesante\u201d. Al igual que la se\u00f1ora<br \/>\nYolanda, la se\u00f1ora Clara pas\u00f3 de una gran alegr\u00eda en la entrega de su<br \/>\nvivienda a una gran tristeza: \u201cEra demasiado chico, tuve que deshacerme<br \/>\nde muchas cosas, no me cab\u00eda el living, no ten\u00eda patio, jard\u00edn ni d\u00f3nde<br \/>\ntender la ropa, daba dos pasos y topaba con algo\u2026 incluso estuve con<br \/>\ndepresi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><\/font><font size=\"1\">De acuerdo a organizaciones de<br \/>\npobladores, de las m\u00e1s de 200 mil viviendas sociales de Santiago, casi<br \/>\nun 30% presentan da\u00f1os estructurales, se llueven o tienen problemas<br \/>\nel\u00e9ctricos. \u201cCuando llueve, el agua corre por los pasillos y no son<br \/>\npocos los vecinos que se llueven\u201d, indica la se\u00f1ora Clara. Para ella,<br \/>\nun gran problema es la contaminaci\u00f3n ac\u00fastica, ya que sus vecinos se<br \/>\npasan el d\u00eda escuchando a todo volumen desde la t\u00edpica cumbia, pasando<br \/>\npor el reggaet\u00f3n, hasta el heavy metal. Pero debe soportar sonidos<br \/>\npeores, ya que desde el piso de arriba se escucha un ruido<br \/>\ninconfundible cada vez que tiran de la cadena del ba\u00f1o: \u201cEs s\u00faper<br \/>\ninc\u00f3modo, porque a veces est\u00e1s almorzando y escuchas el sonido de la<br \/>\ncadena. Te quita el apetito al tiro\u201d. Un claro ejemplo de la escasa<br \/>\ndignidad que ofrecen las llamadas \u201cviviendas sociales\u201d. LCD<\/p>\n<p>Fuente: <br \/><a href=\"http:\/\/www.lanacion.cl\/prontus_noticias\/site\/artic\/20050813\/pags\/20050813165300.html\">http:\/\/www.lanacion.cl\/prontus_noticias\/site\/artic\/20050813\/pags\/20050813165300.html<\/a><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><font size=\"1\"><strong>Los problemas de la vivienda social en Chile. Casas de juguete<\/p>\n<p><\/st\n<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5828,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,7],"tags":[],"class_list":["post-3596","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","category-sur"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3596","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3596"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3596\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3596"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3596"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3596"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}