{"id":3604,"date":"2005-01-13T00:00:00","date_gmt":"2005-01-13T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/2019.sitiosur.cl\/el-mostrador-vivienda-social-no-crece-pese-al-sostenido-desarrollo-economico-del-pais-por-lino-solis-de-ovando-g"},"modified":"2005-01-13T00:00:00","modified_gmt":"2005-01-13T00:00:00","slug":"el-mostrador-vivienda-social-no-crece-pese-al-sostenido-desarrollo-economico-del-pais-por-lino-solis-de-ovando-g","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/2005\/01\/13\/el-mostrador-vivienda-social-no-crece-pese-al-sostenido-desarrollo-economico-del-pais-por-lino-solis-de-ovando-g\/","title":{"rendered":"El Mostrador:  \u00abVivienda social no crece pese al sostenido desarrollo econ\u00f3mico del pa\u00eds\u00bb, por Lino Sol\u00eds de Ovando G."},"content":{"rendered":"<p><P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><FONT face=\"arial, helvetica, sans-serif\"><SPAN style=\"FONT-SIZE: 10pt\"><FONT size=3><FONT face=\"Times New Roman\"><FONT face=\"arial, helvetica, sans-serif\"><FONT size=2><STRONG>Seg\u00fan estudio que revis\u00f3 pol\u00edtica habitacional de \u00faltimos 20 a\u00f1os<BR>Vivienda social no crece pese al sostenido desarrollo econ\u00f3mico del pa\u00eds<?xml:namespace prefix = o \/><o:p><\/o:p><\/STRONG><\/FONT><\/FONT><\/FONT><\/FONT><\/SPAN><\/FONT><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><o:p><FONT face=\"arial, helvetica, sans-serif\"><FONT size=3><FONT face=\"Times New Roman\"><FONT face=\"arial, helvetica, sans-serif\" size=2>&nbsp;<\/FONT><\/FONT><\/FONT><\/FONT><\/o:p><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><o:p><\/o:p><FONT face=\"arial, helvetica, sans-serif\"><FONT size=3><FONT face=\"Times New Roman\"><FONT face=\"arial, helvetica, sans-serif\"><FONT size=2>por Lino Sol\u00eds de Ovando G.<BR><BR><\/FONT><\/FONT><FONT face=\"arial, helvetica, sans-serif\"><FONT color=#000080 size=2>Actualmente si uno habla con la gente del Ministerio de Vivienda, que hoy hace vivienda concursable, en privado te dicen que las viviendas no son mejores que antes, por eso mismo han dejado de producir a trav\u00e9s del ministerio, y ahora eso se canaliza con las municipalidades&#8230;\u00bb, dice Rodr\u00edguez. <BR><BR>Informe realizado por la Corporaci\u00f3n de Estudios Sociales y Educaci\u00f3n (Sur), establece un espacio promedio de 34 metros cuadrados para la vivienda b\u00e1sica de las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, as\u00ed como un espacio de ocho metros cuadrados para los 4,5 habitantes promedio que deben sobrevivir en dicho tipo de construcci\u00f3n. <BR><BR>Las viviendas sociales emplazadas durante los gobiernos de la Concertaci\u00f3n tienen un tama\u00f1o promedio de 36 metros cuadrados, similar al promedio exhibido durante los a\u00f1os 80, pese al exitoso crecimiento econ\u00f3mico de los \u00faltimos a\u00f1os, seg\u00fan revela un estudio realizado por la Corporaci\u00f3n de Estudios Sociales y Educaci\u00f3n (Sur), que analiz\u00f3 los efectos de la pol\u00edtica de vivienda b\u00e1sica que ha imperado durante los \u00faltimos 20 a\u00f1os en el pa\u00eds. <BR><BR>La investigaci\u00f3n, que estuvo a cargo de los arquitectos urbanos Ana Sugranyes y Alfredo Rodr\u00edguez, establece que si bien durante el gobierno del Presidente Ricardo Lagos las dimensiones de la vivienda social han crecido, pasando de 36 metros cuadrados a un promedio de 40 metros cuadrados, todav\u00eda la edificaci\u00f3n mantiene las condiciones de hacinamiento para esta no menor porci\u00f3n de chilenos que deben habitar este tipo de construcciones. <BR><BR>Al mismo tiempo, el informe realizado por Sur calcul\u00f3 un espacio promedio de 34 metros cuadrados para la vivienda b\u00e1sica de las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, as\u00ed como un espacio de 8 metros cuadrados para los 4,5 habitantes promedio que est\u00e1n obligados a sobrevivir en dicha reducida construcci\u00f3n. <BR><BR>La metodolog\u00eda utilizada por este estudio, que fue expuesto en su oportunidad a la cartera del ex ministro de Vivienda y Urbanismo, y actual titular de Defensa, Jaime Ravinet, analiz\u00f3 89 conjuntos habitacionales -un total de 202.026 viviendas- financiados por el Ministerio de Vivienda, entre 1998 y el 2001, y la aplicaci\u00f3n de una encuesta a 1.700 residentes, llegando a la preocupante conclusi\u00f3n de que \u2018\u2019la satisfacci\u00f3n por la casa propia, tan anhelada, se desvanece r\u00e1pidamente en el transcurso de los dos o tres primeros a\u00f1os de morar en la vivienda\u2019\u2019. <BR><BR>Al mismo tiempo, el estudio concluye que \u2018\u2019el 64,5% de los usuarios quiere \u201cirse de la vivienda\u2019\u2019, \u2018\u2019el 90% siente miedo y verg\u00fcenza de su barrio\u2019\u2019, y que el emplazamiento de las poblaciones con viviendas sociales coincide con las zonas que concentran la mayor tasa de denuncia de violencia intrafamilar en Santiago. Pero, \u00bfqu\u00e9 explicar\u00eda tal decepci\u00f3n? <BR><BR>A juicio de Alfredo Rodr\u00edguez, director de la Corporaci\u00f3n SUR, y miembro del directorio del Colegio de Arquitectos, antes de detallar las razones que a su juicio explicar\u00edan el actual escenario ca\u00f3tico de los con techo en Chile, \u2018\u2019es importante reconocer que durante los gobiernos de la Concertaci\u00f3n ha disminuido el d\u00e9ficit habitacional, ya que en los \u00faltimos 15 a\u00f1os se han construido casi dos millones de casas en un pa\u00eds que tiene ahora 15 millones de habitantes\u2019\u2019. <BR><BR>Sin embargo, Rodr\u00edguez es conciente en sentenciar que \u2018\u2019la producci\u00f3n masiva ya no puede continuar\u2019\u2019. <BR>&nbsp;\u2018\u2019Actualmente si uno habla con la gente del Ministerio de Vivienda, que hoy hace vivienda concursable, en privado te dicen que las viviendas no son mejores que antes, por eso mismo han dejado de producir viviendas a trav\u00e9s del ministerio, y ahora eso se canaliza a trav\u00e9s de las municipalidades&#8230; La cosa es bastante clara: hay empresas y constructoras que organizan la demanda. Y la gente es tratada como cliente de acuerdo a lo que est\u00e1n pagando. El sistema de la vivienda social en Chile est\u00e1 extremadamente mercantilizado\u2019\u2019, reflexiona Rodr\u00edguez. <BR><BR><BR>Repunte de este mercado <BR><BR>Para 2005 se prev\u00e9 un repunte del mercado de la vivienda social. Socovesa, por ejemplo, anunci\u00f3 que invertir\u00e1 US$36 millones en la edificaci\u00f3n de estas casas en Rancagua, Temuco, Puerto Montt y Chilo\u00e9. Ser\u00e1n cerca de 2.600 viviendas a un costo unitario inferior a las 1.000 UF. Al mismo tiempo, la compa\u00f1\u00eda Guillermo P\u00e9rez Rivera inici\u00f3 la construcci\u00f3n del proyecto \u00abMirador de Puerto Varas\u00bb, un conjunto de 1.300 viviendas ubicadas en Llanquihue y que representan una inversi\u00f3n de US$28 millones. La empresa tambi\u00e9n tendr\u00eda proyectos en La Serena y Concepci\u00f3n. Finalmente, la ex Copeva y actual PY, sumar\u00e1 una serie conjuntos inmobiliarios en La Serena, Coquimbo, Concepci\u00f3n y Talcahuano -viviendas cuyos precios fluct\u00faan entre 600 UF y 1.200 UF- a los que ya marchan en Pudahuel, Puente Alto, Pe\u00f1alol\u00e9n y Quilicura. <BR><BR>\u2018\u2019El sistema ha llegado a un tope, porque ha funcionado bien. Si el subsidio no hubiera funcionado como un buen mecanismo de financiamiento de la vivienda, no tendr\u00edamos estos problemas. Lo que corresponde ahora es dar un paso m\u00e1s, y evitar que esta gran inversi\u00f3n que se realiz\u00f3 no se derroche. En vez de seguir pensando s\u00f3lo viviendas nuevas, habr\u00eda que fijarse en el estado en que est\u00e1 el actual stock y tratar de mejorarlo. Eso ha ocurrido en todos los pa\u00edses donde ha habido alguna pol\u00edtica de construcci\u00f3n masiva de vivienda social\u2019\u2019, advierte el experto. <BR><BR>Rodr\u00edguez considera que un buen modelo a seguir es el franc\u00e9s, donde hab\u00eda un sistema masivo de viviendas de alquiler moderado, y que actualmente est\u00e1 en proceso de rehabilitaci\u00f3n. <BR><BR><BR>Modelo inspirado en la Escuela de Chicago <BR><BR>El estudio de Rodr\u00edguez y Sugranyes rememora que el nacimiento de la pol\u00edtica de viviendo social se produjo a fines de los a\u00f1os 70. Bajo el auspicio de la pol\u00edtica econ\u00f3mica de la Escuela de Chicago, el Ministerio de la Vivienda cre\u00f3 el sistema enlazado de subsidio-ahorro-cr\u00e9dito. Un sistema que aseguraba la participaci\u00f3n de los privados en la construcci\u00f3n de viviendas. <BR>Este modelo de financiamiento fue excepcional en Am\u00e9rica latina, ya que combinaba la tradici\u00f3n de intervenci\u00f3n estatal con la protecci\u00f3n al mercado habitacional. <BR><BR>\u2018\u2019La respuesta privada fue r\u00e1pida. Durante la crisis econ\u00f3mica de inicio de los a\u00f1os 80 los empresarios compraron grandes pa\u00f1os de terreno en lo que era entonces la periferia de Santiago. Estas reservas de terrenos fueron la garant\u00eda de funcionamiento del sistema y hoy por hoy son una se\u00f1al de agotamiento del mismo, ya que su condici\u00f3n de perif\u00e9rica cambi\u00f3 y el aumento de su valor de suelo, durante los a\u00f1os 90, dej\u00f3 de ser econ\u00f3micamente viable para la construcci\u00f3n de viviendas sociales, por lo que las grandes constructoras han redefinido la localizaci\u00f3n de la vivienda social, fuera del Gran Santiago. <BR><BR>\u00abDesde 1985, el Estado chileno ha centrado su pol\u00edtica de financiamiento habitacional en la disminuci\u00f3n del d\u00e9ficit acumulado, y lo ha logrado. La reducci\u00f3n del d\u00e9ficit se ha dado con tasas de construcci\u00f3n similar a la que conocieron los europeos despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, a raz\u00f3n de la construcci\u00f3n anual de diez viviendas por cada mil habitantes\u2019\u2019, a\u00f1ade el informe. <BR><BR>No obstante, como ya hemos dicho, despu\u00e9s de m\u00e1s de 20 a\u00f1os el objetivo de reducir el d\u00e9ficit ya no es suficiente. El mayor d\u00e9ficit se da ahora en la calidad de vida de los conjuntos de viviendas social. Un problema que otros pa\u00edses han conocido, especialmente los europeos, y han sabido superar. <BR><BR>\u2018\u2019En Chile, las posibilidades de formular una pol\u00edtica de mejoramiento del parque acumulado a\u00fan son remotas. Uno de los mayores obst\u00e1culos que impide innovar y proponer alternativas es que el modelo de producci\u00f3n de viviendas sociales en Chile est\u00e1 aprisionado en un mercado cautivo con protagonistas plenamente satisfechos. Las bases de entendimiento entre el Estado que financia y pocas empresas que producen sin riesgo, son perfectas: el Minvu otorga subsidios, asigna las viviendas a quienes han postulado, y las empresas construyen y, al final del a\u00f1o, el Estado les devuelve el 31 por ciento del IVA de los costos de construcci\u00f3n\u2019\u2019, sentencia Rodr\u00edguez y Sugranyes. <BR><BR>-Usted acaba de ser elegido miembro del directorio del Colegio de Arquitectos. Dentro de ese mundo donde el debate forma parte importante de su quehacer, \u00bfqu\u00e9 lugar ocupa el tema de la vivienda social?<BR><BR>-Hay algunos intentos de arquitectos nacionales de ampliar la vivienda social \u2013afirma Rodr\u00edguez-, como el proyecto Elemental -desarrollado por la Universidad Cat\u00f3lica (UC) en conjunto con el Harvard Design School y el Harvard University David Rockefeller Center for Latin American Studies-, sin embargo, es una experiencia muy aislada, excepcional. El problema para m\u00ed es m\u00e1s complejo. El tema no se resuelve trayendo a los mejores arquitectos del mundo. As\u00ed no es. No es s\u00f3lo un problema de arquitectura. Segundo, pensar en la ampliaci\u00f3n me parece muy bueno, pero tambi\u00e9n habr\u00eda que preocuparse, particularmente porque les importa mucho a los pobres, del lugar en que los colocan. Todos los estudios antropol\u00f3gicos que hablan de este tipo de problem\u00e1tica destacan, curiosamente, que esta gente a\u00f1ora los antiguos campamentos. Uno de esos motivos es porque ten\u00edan una organizaci\u00f3n. La actual violencia intrafamiliar que se vive hoy en las poblaciones donde hay vivienda social, antes ten\u00eda mecanismos para ser frenado, a trav\u00e9s de los cuales se resolv\u00edan o se solucionaba. Ver que la problem\u00e1tica de la pobreza se soluciona a trav\u00e9s de la entrega de una vivienda, m\u00e1s o menos ingeniosa, es quedar donde mismo. <BR><BR>-La actual vivienda social no permite la ampliaci\u00f3n, sin embargo, la gente se las ha ingeniado para realizarlas. Pese a eso, la insatisfacci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 ha pasado con la tecnolog\u00eda aplicada?<BR><BR>-La tecnolog\u00eda de la vivienda social en Chile es la misma desde hace 20 a\u00f1os. Esa es una de las conclusiones de nuestro estudio. Y eso pasa porque en este mercado las empresas de la construcci\u00f3n no necesitan mirar los aportes que desarrollan las ONG o las universidades. Tampoco han necesitado, ni el Ministerio ni los empresarios, abrir un debate sobre el costo social y urbano de esta producci\u00f3n masiva de viviendas sociales, que incluya los costos de localizar servicios y equipamiento en la periferia (no considerados en los proyectos de vivienda social), versus las ventajas que ofrecen las \u00e1reas ya consolidadas de la ciudad. Y, en general, tampoco hay en estas materias una cr\u00edtica desde la arquitectura. <BR><BR>-Llama la atenci\u00f3n que durante la vuelta a la democracia se achican las casas en primera instancia. A su juicio, \u00bfa la Concertaci\u00f3n le juega una mala pasada su propio discurso social?<BR><BR>-Todas las pol\u00edticas sociales tienen un sentido pol\u00edtico ineludible. Por ejemplo, al inicio del gobierno de Aylwin hab\u00eda que dar una respuesta masiva, ya que durante muchos a\u00f1os de la dictadura se construyeron muy pocas viviendas, porque se tem\u00eda que hubiera ocupaciones de terrenos, lo que traer\u00eda la inestabilidad pol\u00edtica. Sin embargo, ya a mediados de los 90 se comienzan a vislumbrar problemas urbanos por la masiva construcci\u00f3n de las viviendas sociales<\/FONT><\/FONT><BR><BR><\/FONT><\/FONT><\/FONT><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\">&nbsp;<\/P>   <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt\"><FONT face=\"arial, helvetica, sans-serif\"><SPAN style\n<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5836,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,7],"tags":[],"class_list":["post-3604","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","category-sur"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3604","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3604"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3604\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3604"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3604"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3604"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}