{"id":6775,"date":"2019-11-11T19:51:51","date_gmt":"2019-11-11T19:51:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sitiosur.cl\/?p=6775"},"modified":"2019-11-11T19:51:51","modified_gmt":"2019-11-11T19:51:51","slug":"recuperar-lo-vecinal-como-fuente-de-cambio-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/2019\/11\/11\/recuperar-lo-vecinal-como-fuente-de-cambio-social\/","title":{"rendered":"RECUPERAR LO VECINAL COMO FUENTE DE CAMBIO SOCIAL"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-6780\" src=\"http:\/\/www.sitiosur.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/20191109_134419.jpg\" alt=\"\" width=\"4608\" height=\"3456\" \/><\/p>\n<p>El estallido social por el que atraviesa nuestro pa\u00eds abre una oportunidad para repensar espacios sociales que habitualmente no son reconocidos como \u00e1mbitos de transformaci\u00f3n. Uno de ellos es el espacio vecinal.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas semanas hemos visto c\u00f3mo, en diversos barrios, vecinos y vecinas se han organizado utilizando el espacio p\u00fablico para analizar los \u00faltimos acontecimientos y las condiciones sociales que los han originado, hacer propuestas o generar espacios de contenci\u00f3n y encuentro. Esto muestra que lo vecinal tiene potencial para constituirse en \u00e1mbito de v\u00ednculo y deliberaci\u00f3n democr\u00e1ticos.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos cuarenta a\u00f1os, la organizaci\u00f3n vecinal ha sido sistem\u00e1ticamente fragmentada y despolitizada. Junto con la represi\u00f3n e intervenci\u00f3n de las organizaciones sociales, la dictadura impuso en 1989 una Ley de Juntas de Vecinos que consagr\u00f3 la atomizaci\u00f3n social y quit\u00f3 al espacio vecinal todo el poder que le hab\u00eda otorgado la Ley de 1968. Las propuestas de cambio legal de los a\u00f1os noventa se estrellaron con los fallos del Tribunal Constitucional, y se consagr\u00f3 la atomizaci\u00f3n y p\u00e9rdida del poder vecinal, dejando inconclusa su democratizaci\u00f3n. Durante el per\u00edodo democr\u00e1tico se han implementado pol\u00edticas p\u00fablicas que han promovido la competencia entre organizaciones y han supeditado las agendas vecinales a las agendas gubernamentales, al tiempo que se han otorgado m\u00e1s funciones a los municipios, sin modificar su estructura alcaldicia y carente de verdadera participaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el paisaje vecinal actual encontramos muchas juntas de vecinos en un mismo territorio, cada una representando a pocas personas y trabajando de manera aislada. Otras muchas organizaciones de todo tipo desarrollan sus propias iniciativas, desarticuladas de las juntas de vecinos y desconectadas entre ellas mismas. \u00a0A esto se suma una extendida instrumentalizaci\u00f3n de las organizaciones. En muchos casos se condiciona el financiamiento de sus actividades en funci\u00f3n de si se supeditan a la oferta program\u00e1tica del gobierno nacional o municipal en ejercicio.<\/p>\n<p>De esta forma, muchas juntas de vecinos son hoy m\u00e1s bien nichos para el clientelismo pol\u00edtico y no espacios de deliberaci\u00f3n democr\u00e1tica con incidencia real en las decisiones sobre asuntos p\u00fablicos. Como resultado, las organizaciones territoriales y funcionales se enfrentan con muchas dificultades para participar articuladamente en discusiones estructurales.<\/p>\n<p>Creemos que es hora de cambiar este escenario. Las diversas organizaciones que trabajan en el espacio vecinal pueden constituirse en instancias de revitalizaci\u00f3n de nuestra democracia. Para eso es necesario potenciarlas, facilitar y propiciar articulaciones territoriales mayores y entregarles mayor poder decisional, especialmente en lo referido a la discusi\u00f3n sobre qu\u00e9 ciudades queremos, y sobre c\u00f3mo abordar problem\u00e1ticas sociales estructurales.<\/p>\n<p>Este desaf\u00edo contrasta con la percepci\u00f3n de ciertos sectores pol\u00edticos que conciben el espacio vecinal desconectado de los problemas de la sociedad entera. Como plante\u00f3 la actual ministra secretaria general de gobierno, Karla Rubilar, al referirse a la negativa postura del Ejecutivo respecto del proceso constituyente impulsado por el Congreso: \u00abLa prioridad del Gobierno es escuchar la voz de las personas en sus poblaciones y en sus barrios\u00bb, como si la vida en las poblaciones y barrios estuviese ajena a las demandas de las \u00faltimas movilizaciones.<\/p>\n<p>Hasta ahora, la separaci\u00f3n entre lo vecinal, la ciudad y la sociedad ha hecho que las pol\u00edticas orientadas al barrio se concentren en fortalecer la vida interna de las comunidades, construir plazas, sedes sociales, mejorar paraderos o enrejar las viviendas, como si todo eso existiese independientemente de los ingresos familiares, del acceso al trabajo, a una pensi\u00f3n digna o a una educaci\u00f3n de calidad. O como si todo eso, a su vez, existiese fuera del modelo de desarrollo dominante. Hemos aislado el vecindario de todo cuanto realmente reproduce su condici\u00f3n, en un esfuerzo por fragmentar y privatizar las demandas y las interacciones colectivas que se dan en el espacio del barrio.<\/p>\n<p>Pese a esto, el regreso a lo vecinal que vemos en estos d\u00edas es un indicio de la posibilidad de su resurgimiento como espacio de deliberaci\u00f3n democr\u00e1tica por medio de la construcci\u00f3n de cabildos, o del deseo de revitalizar la actividad pol\u00edtica vecinal recuperando espacios dormidos o inutilizados. A lo largo del pa\u00eds existen numerosas experiencias que muestran que el espacio vecinal tiene la capacidad de producir sus propias escalas de acci\u00f3n y complejizar sus agendas, pero que ello requiere un apoyo externo, un est\u00edmulo, que en las \u00faltimas d\u00e9cadas ha provenido de universidades y organizaciones no gubernamentales.<\/p>\n<p>El uso creativo de metodolog\u00edas participativas ha mostrado ser clave en este tipo de experiencias, pues proveen de herramientas para comenzar a romper desde abajo el modelo de relaci\u00f3n desigual que se cristaliza en el espacio vecinal.<\/p>\n<p>Sin embargo, para un avance sustancial en esta direcci\u00f3n, creemos crucial hacerlo en dos frentes simult\u00e1neamente: por una parte, la reconquista de un espacio aut\u00f3nomo y vigoroso para las organizaciones vecinales a trav\u00e9s de una nueva ley de junta de vecinos y organizaciones comunitarias; y, por otra, la consolidaci\u00f3n de mecanismos de participaci\u00f3n vinculantes \u2014como los plebiscitos\u2014, que hoy son impracticables en el \u00e1mbito comunal. Aprovechemos el actual escenario como el hito que nos permita avanzar hacia tales metas, ofreciendo al mismo tiempo cauces a la iniciativa social y a la movilizaci\u00f3n que demanda respuestas. Todo ello deber\u00e1 ser complementado con una importante reforma a la institucionalidad municipal, incluyendo su sistema de financiamiento.<\/p>\n<p>La oportunidad que hoy se abre ante nosotros es reconstruir la conexi\u00f3n entre la sociedad y el espacio vecinal no en t\u00e9rminos solamente urbanos (f\u00edsicos), sino en otras m\u00faltiples dimensiones: alimentaci\u00f3n y consumo, transporte, salud, educaci\u00f3n, trabajo, pensiones, energ\u00eda, etc\u00e9tera. En todos estos \u00e1mbitos encontramos desigualdades e injusticias que tienen expresi\u00f3n territorial, esto es, que se originan en la forma en que la sociedad produce y organiza la ciudad y sus espacios. Pero, al mismo tiempo, en ellos tambi\u00e9n podemos observar los efectos negativos de un determinado modelo de desarrollo, el que nos rige desde hace ya m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os. Las iniciativas y actores sociales emergentes abren una oportunidad para pensar los territorios como espacios desde los cuales construir nuevos caminos: modos de resolver los problemas fuera del \u00e1mbito de los circuitos mercantiles del gran capital, aprovechando y potenciando las tecnolog\u00edas y saberes locales; formas de organizarse y organizar que radicalizan la democracia; formas de interpretar la realidad capaces de incorporar problemas que han sido tradicionalmente invisibilizados, como los de g\u00e9nero o los ambientales, o bien excluidos de nuestro derecho a opinar, como los de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Francisco Letelier (Universidad Cat\u00f3lica del Maule)<br \/>\nGonzalo Delamaza (Universidad de los Lagos)<br \/>\nFelipe Saravia (Universidad del Bio-Bio)<br \/>\nPatricia Boyco (SUR Corporaci\u00f3n)<br \/>\nVer\u00f3nica Tapia (Universidad Cat\u00f3lica del Maule)<br \/>\nPablo Saravia (Universidad de Playa Ancha)<br \/>\nV\u00edctor Fern\u00e1ndez (Universidad de Las Am\u00e9ricas)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El estallido social por el que atraviesa nuestro pa\u00eds abre una oportunidad para repensar espacios sociales que habitualmente no son reconocidos como \u00e1mbitos de transformaci\u00f3n. Uno de ellos es el espacio vecinal. En las \u00faltimas semanas hemos visto c\u00f3mo, en diversos barrios, vecinos y vecinas se han organizado utilizando el espacio p\u00fablico para analizar los &#8230; <a title=\"RECUPERAR LO VECINAL COMO FUENTE DE CAMBIO SOCIAL\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/2019\/11\/11\/recuperar-lo-vecinal-como-fuente-de-cambio-social\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre RECUPERAR LO VECINAL COMO FUENTE DE CAMBIO SOCIAL\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6780,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-6775","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-temas-de-portada"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6775","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6775"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6775\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6775"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6775"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sur.comunidad.city\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6775"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}